Las anfetaminas son uno de los grupos de sustancias más conocidos y, a la vez, más malentendidos. En medicina se usan, con indicación y vigilancia estrictas, para tratar algunas condiciones como el TDAH o la narcolepsia. Fuera de ese contexto, su uso sin control puede generar dependencia, problemas de salud graves y adicción.

En este artículo te explicamos desde una perspectiva médica qué son las anfetaminas, cómo surgieron, qué efectos tienen, por qué pueden ser adictivas y qué tratamientos existen cuando su consumo se convierte en un problema.

¿Qué son las anfetaminas?

Las anfetaminas son sustancias estimulantes del sistema nervioso central. Actúan aumentando la liberación y disminuyendo la recaptura de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina, y en menor medida la serotonina. Esto produce un estado de alerta, energía y concentración.

Dentro de esta familia se encuentran tanto medicamentos de uso controlado como drogas ilegales. La metanfetamina, por ejemplo, es un derivado muy potente que se consume de forma ilícita, sobre todo en su forma de cristal; lee más en cristal: la dura realidad de una droga sintética.

Usos médicos

Algunos medicamentos derivados de las anfetaminas se utilizan para tratar:

  • El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), en niños y adultos. Conoce qué es el TDAH y cómo detectarlo en adultos.
  • La narcolepsia, un trastorno del sueño que causa somnolencia excesiva durante el día.

Cuando se usan con receta, en la forma y cantidad indicadas por el especialista y con seguimiento, su perfil de seguridad es muy distinto al del consumo sin control. Solo un médico puede decidir si están indicados y cómo usarlos.

Breve historia de las anfetaminas

La anfetamina fue sintetizada por primera vez a finales del siglo XIX por el químico rumano Lazăr Edeleanu, pero su potencial farmacológico no se exploró hasta décadas después. En los años treinta del siglo XX, el químico y farmacólogo estadounidense Gordon Alles estudió sus efectos, y la sustancia comenzó a comercializarse en inhaladores como descongestionante nasal.

Durante la Segunda Guerra Mundial se usaron para mantener alertas a los soldados y combatir la fatiga. En las décadas siguientes se recetaron ampliamente, incluso para bajar de peso, hasta que se reconocieron sus riesgos de abuso y dependencia, lo que llevó a controlar estrictamente su uso.

Efectos de las anfetaminas

Efectos buscados

  • Aumento de la energía y del estado de alerta.
  • Mejor concentración.
  • Disminución del apetito.
  • Mayor resistencia física y sensación de bienestar.

Efectos secundarios y riesgos

  • Insomnio.
  • Ansiedad, nerviosismo e irritabilidad.
  • Palpitaciones, aumento de la frecuencia cardiaca y de la presión arterial.
  • Pérdida de peso.
  • Boca seca, dolor de cabeza.

Con dosis altas o consumo prolongado sin control pueden aparecer efectos graves: arritmias, infarto, accidente cerebrovascular, elevación peligrosa de la temperatura corporal, agresividad, paranoia y psicosis. Además, los estimulantes pueden empeorar la ansiedad; conoce otros fármacos y sustancias que afectan el estrés y la ansiedad.

¿Las anfetaminas son adictivas?

Sí, tienen un potencial adictivo importante. Al aumentar la dopamina en el sistema de recompensa del cerebro, generan una sensación de placer que el cerebro busca repetir. El riesgo es mucho mayor cuando se usan sin receta, en cantidades altas, por vías distintas a la indicada o con fines no médicos, por ejemplo para "rendir más" en los estudios o el trabajo, para bajar de peso o para estar de fiesta.

La adicción no afecta a todos por igual: influyen factores genéticos, psicológicos y del entorno. Algunas señales de alerta son:

  • Necesitar cantidades cada vez mayores para lograr el mismo efecto.
  • Usarlas sin receta o en mayor cantidad de la indicada.
  • Conseguirlas por medios irregulares o "pedirlas prestadas".
  • Sentir cansancio extremo, tristeza o irritabilidad al dejarlas.
  • Descuidar responsabilidades o relaciones por el consumo.

Tomar estimulantes que no te recetaron es una forma de automedicación con riesgos serios; lee la automedicación, un problema severo para ti y para tu médico.

Señales de una intoxicación grave

Dolor en el pecho, palpitaciones intensas, temperatura muy alta, convulsiones, confusión, agitación extrema o paranoia requieren atención médica urgente.

Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, llama al 911. También puedes llamar a la Línea de la Vida (800 911 2000), gratuita y disponible las 24 horas.

Tratamiento de la adicción a las anfetaminas

El tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario e individualizado. Actualmente no existe un medicamento aprobado específicamente para tratar la adicción a los estimulantes, por lo que la base es la intervención psicosocial:

  • Terapia cognitivo-conductual: ayuda a identificar detonantes, manejar el deseo de consumir y prevenir recaídas. Conoce el enfoque cognitivo-conductual contra las adicciones.
  • Manejo de contingencias: refuerza con incentivos los logros en el tratamiento.
  • Terapia de grupo y grupos de ayuda mutua.
  • Terapia familiar.
  • Atención psiquiátrica para tratar la depresión, la ansiedad, el insomnio o los síntomas psicóticos asociados, con medicamentos cuando el especialista lo indique.
  • Atención de condiciones de fondo, como un TDAH no diagnosticado, que a veces lleva a las personas a buscar estimulantes por su cuenta.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si tomas anfetaminas sin receta, si te cuesta dejarlas o si notas que su uso te está afectando, busca ayuda. También consulta si crees que podrías tener TDAH: un diagnóstico adecuado permite un tratamiento seguro y supervisado.

En Clínica Relox, nuestros psiquiatras pueden valorar tu situación de forma confidencial y diseñar un plan a tu medida. Agenda tu cita presencial o en línea.

Preguntas frecuentes

¿Para qué se usan las anfetaminas en medicina?

Algunos medicamentos derivados de las anfetaminas se usan para tratar el TDAH y la narcolepsia, siempre con receta, en la forma indicada por el especialista y con seguimiento médico.

¿Las anfetaminas recetadas causan adicción?

Usadas según la indicación médica y con seguimiento, el riesgo es mucho menor que en el consumo sin control. El riesgo aumenta al usarlas sin receta, en mayor cantidad o con fines no médicos.

¿Es peligroso tomar anfetaminas para estudiar o bajar de peso?

Sí. Usarlas sin indicación médica puede causar ansiedad, insomnio, problemas cardiacos, psicosis y adicción. Si tienes dificultades de concentración, lo indicado es una valoración profesional.

¿Cómo se trata la adicción a las anfetaminas?

Principalmente con psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual y el manejo de contingencias, apoyo grupal y familiar, y atención psiquiátrica de los síntomas asociados. No hay un medicamento aprobado específicamente para esta adicción.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.