La marihuana, también conocida como cannabis, ha sido objeto de controversia y debate durante décadas. Hay quien la considera una planta medicinal casi milagrosa y quien la ve como una droga sumamente peligrosa. La realidad, desde una perspectiva médica basada en la evidencia, tiene más matices. Conocer los efectos de la marihuana, sus posibles usos médicos y sus riesgos es fundamental para tomar decisiones informadas, sobre todo si eres madre o padre de un adolescente.
En este artículo explicamos qué es la marihuana, qué se sabe sobre sus usos medicinales, cómo afecta al cuerpo y a la mente, si genera adicción, qué hay de la llamada "droga de entrada" y cómo pueden abordar los padres el consumo de sus hijos.
¿Qué es la marihuana?
La marihuana proviene de la planta Cannabis sativa, que contiene compuestos químicos llamados cannabinoides. El más conocido es el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), responsable de los efectos psicoactivos e intoxicantes. Otro cannabinoide importante es el cannabidiol (CBD), que no produce intoxicación y se estudia por su potencial terapéutico; conoce más en cannabidiol (CBD): lo que necesitas saber.
Un dato importante: la concentración de THC en muchos productos actuales, como extractos, ceras, comestibles o vapeadores, es mucho mayor que la de la marihuana de hace algunas décadas. A mayor potencia, mayor riesgo de efectos adversos.
Usos medicinales de la marihuana
El cannabis se ha utilizado con fines medicinales desde hace siglos. Hoy existen medicamentos a base de cannabinoides, de grado farmacéutico, que se estudian y usan para algunas condiciones. La evidencia científica más sólida apunta a:
- Náuseas y vómitos asociados con la quimioterapia, cuando otros tratamientos no han funcionado.
- Espasticidad (rigidez muscular) en la esclerosis múltiple.
- Algunos tipos de dolor crónico, con beneficios generalmente modestos.
- Ciertas formas graves de epilepsia, en el caso del CBD purificado.
Para otras condiciones, como el síndrome de Tourette, la ansiedad, el insomnio o la depresión, la evidencia es limitada o insuficiente. Es importante diferenciar los medicamentos estudiados, con dosis controladas y supervisión médica, del consumo recreativo o de productos sin regulación. El uso medicinal siempre debe valorarlo un médico.
Efectos de la marihuana en el cuerpo y la mente
Efectos inmediatos
- Euforia y relajación.
- Alteraciones en la percepción del tiempo, del espacio y de los sentidos.
- Aumento del apetito.
- Ojos rojos, boca seca y aumento de la frecuencia cardiaca.
- Disminución de la memoria a corto plazo, la atención y la coordinación.
También puede producir efectos adversos como ansiedad, paranoia y, en algunas personas, ataques de pánico. Lee más sobre los ataques de pánico. La coordinación y los reflejos alterados hacen peligroso manejar después de consumir.
Efectos a largo plazo
- Problemas respiratorios cuando se fuma, como tos crónica y bronquitis.
- Afectación del rendimiento cognitivo, sobre todo en adolescentes que consumen con frecuencia: problemas de memoria, atención y aprendizaje.
- Mayor riesgo de psicosis y de esquizofrenia en personas vulnerables, especialmente con consumo frecuente, de alta potencia y desde edades tempranas.
- Relación con depresión y ansiedad, que puede ir en ambos sentidos.
- Síndrome de hiperémesis cannabinoide: episodios de vómito intenso y recurrente en algunas personas con consumo crónico.
- Riesgos en el embarazo y la lactancia, por lo que se recomienda evitarla.
Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, llama al 911. También puedes llamar a la Línea de la Vida (800 911 2000), gratuita y disponible las 24 horas.
¿La marihuana genera adicción?
Sí, aunque no a todas las personas. Muchas consumen de manera ocasional sin desarrollar dependencia, pero otras desarrollan un trastorno por consumo de cannabis, con pérdida de control, consumo a pesar de las consecuencias y abandono de actividades importantes.
Al dejarla, quienes consumen con frecuencia pueden presentar síntomas de abstinencia: irritabilidad, ansiedad, insomnio, sueños vívidos, disminución del apetito e inquietud. El riesgo de adicción es mayor cuando el consumo comienza en la adolescencia, es diario o se usan productos de alta potencia.
Aunque la adicción a la marihuana es menos frecuente que la del tabaco o el alcohol, puede tener un impacto significativo en la vida de quien la padece. Si buscas apoyo para dejarla, lee recupera tu libertad: el camino para superar la adicción a las drogas.
¿Es la marihuana una "droga de entrada"?
Existe la preocupación de que el consumo de marihuana sirva como puerta de entrada a otras drogas más peligrosas. La evidencia científica es mixta y no se ha demostrado una relación causal directa. Algunas investigaciones indican que el consumo temprano es un factor de riesgo para el uso posterior de otras sustancias; otras explican esa asociación por factores individuales y sociales compartidos, como la vulnerabilidad genética, el entorno o el acceso a las drogas. Lo que sí es claro es que empezar a consumir a edades tempranas aumenta los riesgos en general.
Legal no significa inofensivo
En México y en otros países, el marco legal sobre el cannabis ha cambiado en los últimos años. Sin embargo, que una sustancia sea legal o se use con fines médicos no la hace inocua. El alcohol y el tabaco son legales y causan grandes daños a la salud. La información y la prudencia siguen siendo fundamentales.
Cómo pueden abordar los padres el consumo de marihuana en sus hijos
Si sospechas o descubres que tu hijo consume marihuana, es crucial abordar la situación con comprensión y firmeza. En lugar de la confrontación o el castigo como única respuesta, conviene:
- Mantener la calma y elegir un buen momento para hablar.
- Escuchar por qué consume: curiosidad, presión de amigos, estrés, tristeza.
- Informar sin exagerar sobre los riesgos reales, sobre todo para el cerebro en desarrollo.
- Poner límites claros y acordar consecuencias razonables.
- Cuidar la relación de confianza para que pueda acudir a ti si necesita ayuda.
- Estar atento a señales de alerta: consumo frecuente, bajo rendimiento escolar, aislamiento, cambios de ánimo o ideas extrañas.
- Buscar ayuda profesional si el consumo es frecuente o hay otros problemas emocionales.
Puedes encontrar más orientación en pautas para acercarse y ayudar a hijos adolescentes y en problemas de salud mental en la adolescencia.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Consulta a un especialista si te cuesta controlar tu consumo de marihuana, si te provoca ansiedad, paranoia o alteraciones en la percepción de la realidad, si afecta tu rendimiento o tus relaciones, o si te preocupa el consumo de un hijo. Ante síntomas psicóticos, la atención debe ser pronta.
En Clínica Relox, nuestros psiquiatras, paidopsiquiatras y psicólogos atienden el consumo de sustancias en adolescentes y adultos de forma confidencial. Agenda tu cita presencial o en línea.
Preguntas frecuentes
¿La marihuana causa esquizofrenia?
No la causa en todas las personas, pero el consumo frecuente, de alta potencia y desde la adolescencia se asocia con un mayor riesgo de psicosis y esquizofrenia en personas vulnerables, por ejemplo con antecedentes familiares.
¿La marihuana es adictiva?
Sí, aunque no para todos. Una parte de quienes la consumen desarrolla un trastorno por consumo de cannabis, con pérdida de control y síntomas de abstinencia al dejarla. El riesgo es mayor si se empieza en la adolescencia o se consume a diario.
¿La marihuana medicinal sirve para la ansiedad?
La evidencia es limitada. De hecho, el THC puede empeorar la ansiedad y provocar crisis de pánico en algunas personas. Para la ansiedad existen tratamientos con eficacia demostrada.
¿Qué hago si descubro que mi hijo fuma marihuana?
Mantén la calma, escucha sus motivos, infórmale sobre los riesgos reales, pon límites claros y cuida la confianza. Si el consumo es frecuente o hay cambios de ánimo o conducta, busca una valoración profesional.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.



