Descubrir que un hijo, una hija o un amigo se lastima a propósito genera miedo, confusión y muchas preguntas. Las autolesiones en adolescentes, antes llamadas "automutilación", son una señal de sufrimiento emocional profundo que merece atención, comprensión y ayuda profesional. No son un capricho ni una moda, aunque en algunos casos el entorno o las redes sociales influyan en que un joven las pruebe.
Lastimarse puede convertirse en un hábito difícil de dejar, y aunque muchas veces no hay intención de morir, las autolesiones se asocian con un mayor riesgo de conducta suicida en el futuro. Por eso es tan importante saber reconocerlas y responder de forma adecuada.
Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, llama al 911. También puedes llamar a la Línea de la Vida (800 911 2000), gratuita y disponible las 24 horas.
¿Qué son las autolesiones?
Las autolesiones no suicidas son conductas en las que una persona se causa daño físico de forma deliberada, sin la intención de quitarse la vida. Suelen comenzar en la adolescencia y con frecuencia se mantienen en secreto.
Para quien se lastima, el dolor físico suele funcionar como una forma de manejar emociones que siente insoportables. El alivio es breve y suele seguirle culpa o vergüenza, lo que puede alimentar un ciclo que se repite.
¿Por qué un adolescente se lastimaría a sí mismo?
Para los padres es difícil de entender, pero comprender las razones ayuda a responder mejor. Algunos motivos frecuentes son:
- Aliviar emociones intensas como tristeza, enojo, angustia o vacío.
- Sentir algo cuando se experimenta entumecimiento emocional.
- Castigarse por sentimientos de culpa o de no valer.
- Expresar un dolor que no puede poner en palabras.
- Influencia de pares o de contenidos en redes sociales.
Detrás de las autolesiones puede haber depresión, ansiedad, experiencias de acoso escolar, abuso o violencia, problemas familiares, consumo de sustancias o dificultades para regular las emociones, como ocurre en el trastorno límite de la personalidad.
Señales de alerta para padres y maestros
- Heridas, cortes, quemaduras o moretones sin explicación clara, a menudo en brazos, muñecas o muslos.
- Uso de manga larga o pantalón incluso con calor.
- Evitar actividades en las que se muestra la piel, como nadar.
- Pasar mucho tiempo encerrado en el baño o en su cuarto.
- Guardar objetos punzantes entre sus cosas.
- Cambios de ánimo, aislamiento, irritabilidad o baja en el rendimiento escolar.
- Expresiones de desesperanza o de no valer nada.
Cómo reaccionar si descubres que tu hijo se lastima
La primera reacción es muy importante. Algunas recomendaciones:
- Mantén la calma. Gritar, castigar o mostrar repulsión aumenta la vergüenza y el secreto.
- Atiende primero las heridas. Si son profundas o están infectadas, busca atención médica.
- Escucha sin juzgar. Puedes decir: "Veo que estás pasando por algo muy difícil y quiero ayudarte".
- Pregunta directamente por ideas de suicidio. Preguntarlo no las provoca; permite saber si hay un riesgo mayor.
- No le exijas que deje de hacerlo de inmediato como condición; la autolesión es un síntoma y necesita tratamiento.
- Busca ayuda profesional lo antes posible.
- Reduce el acceso a medicamentos, objetos punzantes y otros medios de daño en casa.
Para acercarte mejor, revisa estas pautas para ayudar a hijos adolescentes.
Autolesiones y suicidio: ¿cuál es la relación?
La mayoría de las autolesiones no tienen intención suicida. Sin embargo, son uno de los factores de riesgo más importantes de conducta suicida posterior, por lo que nunca deben minimizarse como "llamadas de atención". Lee más en autolesiones: la antesala de los intentos de suicidio y en nuestra guía sobre cómo comprender y abordar los pensamientos suicidas.
¿Cómo se tratan las autolesiones?
El tratamiento busca entender qué función cumple la autolesión y ofrecer alternativas más sanas para manejar las emociones. Puede incluir:
- Psicoterapia individual, con enfoques que enseñan regulación emocional y tolerancia al malestar.
- Terapia familiar, para mejorar la comunicación y el apoyo en casa.
- Valoración psiquiátrica para identificar y tratar condiciones como depresión o ansiedad.
- Un plan de seguridad elaborado con el adolescente y su familia.
Alternativas que se trabajan en terapia
En el tratamiento, el adolescente aprende a reconocer las emociones y situaciones que preceden a la autolesión y a usar otras estrategias para atravesar esos momentos. Algunas de ellas son:
- Hablar con una persona de confianza o escribir lo que siente.
- Técnicas de respiración y relajación para bajar la intensidad emocional.
- Actividad física o actividades que mantengan las manos ocupadas.
- Un plan de seguridad por escrito, con señales de alerta, personas a quienes llamar y números de emergencia.
Estas estrategias se construyen con el terapeuta y la familia; no se trata de "aguantarse", sino de encontrar formas más seguras de cuidar el dolor emocional.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Siempre. Cualquier autolesión merece una valoración por un especialista en salud mental, aunque parezca leve o el joven diga que "ya pasó". Si hay heridas graves o ideas de suicidio, la atención debe ser inmediata.
En Clínica Relox, nuestro equipo de paidopsiquiatras, psiquiatras y psicólogos atiende a adolescentes y a sus familias con respeto y confidencialidad. Conoce a nuestros especialistas o agenda una cita.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los adolescentes se cortan?
Con frecuencia lo hacen para aliviar emociones muy intensas, como tristeza, enojo o angustia, que no saben manejar de otra forma. Detrás puede haber depresión, ansiedad, acoso, violencia u otros problemas que requieren atención.
¿Las autolesiones son un intento de suicidio?
La mayoría no tiene intención suicida, pero son un factor de riesgo importante de conducta suicida futura. Por eso siempre deben tomarse en serio y valorarse por un profesional de salud mental.
¿Qué no debo hacer si descubro que mi hijo se autolesiona?
Evita gritar, castigar, burlarte o mostrar asco, y no lo obligues a prometer que dejará de hacerlo como única medida. Mantén la calma, escucha, atiende las heridas y busca ayuda profesional.
¿Las autolesiones tienen tratamiento?
Sí. La psicoterapia, especialmente la que enseña regulación emocional, la terapia familiar y la atención psiquiátrica de los problemas asociados ayudan a que el adolescente encuentre formas más sanas de manejar su malestar.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.


