Persona practicando meditación, una de las técnicas para manejar el estrésNo podemos eliminar el estrés de nuestra vida, pero sí podemos aprender a manejarlo. Igual que se aprende a manejar un coche o a cocinar, las técnicas para manejar el estrés se practican y, con el tiempo, se vuelven más naturales. La clave está en encontrar maneras saludables, y si es posible divertidas, que se adapten a ti.

En este artículo te proponemos un recorrido por distintas técnicas de relajación, como el yoga, el tai chi y la meditación, y por hábitos que te ayudan a equilibrar el trabajo con el descanso y las relaciones. Elige lo que te llame la atención y date la oportunidad de probar.

¿Por qué aprender técnicas de relajación?

El estrés activa en el cuerpo una respuesta de alerta: el corazón se acelera, los músculos se tensan y la mente se llena de preocupaciones. Las técnicas de relajación ayudan a activar la respuesta contraria, la de calma y recuperación.

Practicarlas con regularidad puede ayudarte a dormir mejor, reducir la tensión muscular, mejorar la concentración y reaccionar con más serenidad ante los problemas. No sustituyen un tratamiento cuando existe un trastorno de ansiedad o depresión, pero son un excelente complemento.

Yoga: movimiento, respiración y atención

El yoga combina posturas, respiración y concentración. Existen muchos estilos, desde los más suaves y pausados hasta los más dinámicos, así que vale la pena investigar y probar cuál te ayuda a relajarte. Por ejemplo:

  • Estilos suaves, como el hatha yoga, son una buena puerta de entrada.
  • El yoga terapéutico adapta la práctica a necesidades o limitaciones específicas.
  • Si te interesa unir la práctica física con la quietud mental, lee sobre meditación y yoga.

Si tienes alguna lesión, enfermedad o estás embarazada, consulta antes a tu médico y busca un instructor calificado.

Tai chi: la calma en movimiento

El tai chi es una práctica de origen chino que consiste en movimientos lentos, fluidos y coordinados con la respiración. Por su baja intensidad es accesible para casi todas las edades, incluidos los adultos mayores, y además de relajar ayuda al equilibrio y la flexibilidad. En muchos parques de México hay grupos que lo practican por las mañanas.

Meditación y atención plena

Meditar no es "dejar la mente en blanco", sino entrenar la atención. Una forma sencilla de empezar:

  1. Siéntate en un lugar tranquilo, con la espalda recta y los hombros relajados.
  2. Cierra los ojos o fija la vista en un punto.
  3. Lleva la atención a tu respiración: cómo entra y sale el aire.
  4. Cuando notes que tu mente se va a otros pensamientos, y pasará muchas veces, regresa con amabilidad a la respiración.
  5. Empieza con 5 minutos al día y aumenta poco a poco.

Existen también aplicaciones y grupos que guían la práctica, lo que puede facilitar la constancia.

Haz pausas durante tu jornada

Trabajar horas seguidas sin descanso no te hace más productivo; al contrario, aumenta el cansancio y los errores. Algunas ideas:

  • Levántate cada hora, estírate y camina unos minutos.
  • Aléjate de la pantalla y mira a lo lejos.
  • Haz tres respiraciones profundas antes de una junta o una llamada difícil.
  • Respeta tu hora de comida, lejos del escritorio si es posible.

Si sientes que el trabajo te está desgastando de forma constante, lee sobre cómo prevenir el agotamiento.

Equilibra responsabilidades y disfrute

Una vida hecha solo de obligaciones es una receta para el estrés. Recuerda equilibrar las actividades que disfrutas con las del trabajo y tus responsabilidades:

  • Programa tiempo libre todos los días, aunque sean 20 minutos, y dedícalo a ti.
  • Invierte tiempo con personas cuya compañía disfrutes. Las relaciones cercanas son uno de los mejores amortiguadores del estrés.
  • No olvides a la familia: compartir una comida o un paseo fortalece los vínculos.
  • Cultiva un pasatiempo que no tenga que ver con el trabajo.

Encontrarás más ideas en actividades para liberar el estrés y en cómo combatir el estrés.

Cómo hacer que estas técnicas se vuelvan hábito

  • Empieza pequeño: cinco minutos al día son mejor que una hora una vez al mes.
  • Elige un momento fijo, por ejemplo al despertar o antes de dormir.
  • Asócialo a algo que ya haces, como respirar profundo mientras esperas que se caliente el café.
  • Busca compañía: una clase grupal o un amigo con quien practicar ayuda a ser constante.
  • Sé amable contigo si un día no lo logras; lo importante es retomar.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si practicas estas técnicas y aun así el estrés no cede, si te cuesta dormir, te sientes irritable todo el tiempo, has perdido el interés por las cosas o recurres al alcohol para relajarte, es momento de pedir ayuda. Un especialista puede identificar si hay un trastorno de ansiedad o depresión y ofrecerte un tratamiento adecuado.

En Clínica Relox, psicólogos y psiquiatras pueden ayudarte a manejar el estrés de forma personalizada. Agenda tu cita presencial o en línea.

Preguntas frecuentes

¿Qué técnica de relajación es la mejor para el estrés?

Depende de cada persona. El yoga, el tai chi, la meditación y la respiración profunda tienen beneficios demostrados. Lo más importante es elegir una que disfrutes y practicarla con regularidad.

¿Cuánto tiempo debo meditar para notar beneficios?

Muchas personas notan cambios practicando unos minutos al día de forma constante. Puedes empezar con cinco minutos diarios e ir aumentando conforme te sientas cómodo.

¿El yoga sirve para la ansiedad?

El yoga puede ayudar a reducir la tensión y mejorar la sensación de bienestar, por lo que es un buen complemento. Si tienes un trastorno de ansiedad, no sustituye la psicoterapia ni el tratamiento indicado por tu especialista.

¿Por qué es importante tomar pausas en el trabajo?

Las pausas breves reducen el cansancio, mejoran la concentración y disminuyen la tensión acumulada. Trabajar sin descanso durante horas suele aumentar los errores y el estrés.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.