Casi todos hemos tenido dolor de cabeza alguna vez, pero la migraña es otra cosa. Es un dolor intenso, con frecuencia pulsátil, que puede acompañarse de náuseas, vómito y molestia con la luz o el ruido, y que puede durar desde unas horas hasta varios días. Para muchas personas, un ataque significa suspender el trabajo, la escuela o los planes familiares.

La migraña afecta a millones de personas en el mundo y, aun así, con frecuencia no se diagnostica ni se trata de forma adecuada. Reconocer los síntomas de migraña es el primer paso para buscar ayuda y mejorar la calidad de vida. En este artículo te explicamos cómo identificarla, qué la desencadena, cuándo es una urgencia y cómo se relaciona con la salud mental.

¿Qué es la migraña?

Es un trastorno neurológico caracterizado por ataques recurrentes de dolor de cabeza, generalmente intenso, acompañados de otros síntomas. No es "un simple dolor de cabeza" ni algo imaginario: tiene bases biológicas y puede ser muy incapacitante.

Las fases de la migraña

Un ataque de migraña puede pasar por cuatro etapas, aunque no todas las personas las viven todas:

1. Pródromo

Horas o incluso uno o dos días antes del dolor pueden aparecer señales sutiles: cambios de humor, antojos de comida, rigidez de cuello, bostezos frecuentes, estreñimiento, aumento de la necesidad de orinar o retención de líquidos.

2. Aura

Algunas personas presentan aura antes o durante el dolor. Suele ser visual —destellos de luz, líneas en zigzag, puntos ciegos— y también puede incluir hormigueo o adormecimiento en un brazo o en la cara, o dificultad para hablar. Generalmente dura menos de una hora.

3. Ataque

El dolor suele ser intenso, pulsátil y en un lado de la cabeza, aunque puede afectar ambos. Se acompaña de sensibilidad a la luz, al sonido y a veces a los olores, además de náuseas y vómito. La actividad física suele empeorarlo.

4. Postdromo

Después del ataque, muchas personas se sienten agotadas, confundidas o débiles durante uno o dos días; otras, curiosamente, se sienten eufóricas. Los movimientos bruscos de la cabeza pueden provocar breves molestias.

¿Qué causa la migraña?

Sus causas no se comprenden por completo, pero se sabe que intervienen factores genéticos y ambientales. Se han identificado cambios en el funcionamiento del tronco encefálico y en su interacción con el nervio trigémino, una de las principales vías del dolor en la cabeza, así como variaciones en sustancias cerebrales como la serotonina.

Desencadenantes más comunes

Varían mucho de persona a persona. Entre los más frecuentes están:

  • Cambios hormonales, especialmente alrededor de la menstruación.
  • Estrés o, al contrario, el momento de relajación después de un periodo de estrés.
  • Dormir poco, dormir de más o cambiar los horarios de sueño.
  • Saltarse comidas.
  • Luces brillantes, ruidos fuertes u olores intensos.
  • Esfuerzo físico intenso.
  • Cambios de clima.
  • Alcohol y algunos alimentos o aditivos.
  • Algunos medicamentos.

Llevar un diario de dolor de cabeza —cuándo ocurre, qué hiciste antes, cuánto duró, qué te ayudó— ayuda a identificar tus desencadenantes y es muy útil en la consulta.

Factores de riesgo

  • Antecedentes familiares de migraña.
  • Edad: suele comenzar en la adolescencia o la juventud, aunque también ocurre en niños.
  • Sexo: es más frecuente en mujeres.
  • Cambios hormonales en la menstruación, el embarazo o la menopausia.

Migraña en niños y adolescentes

Los niños también pueden tener migraña. En ellos, los ataques suelen ser más cortos y el dolor puede sentirse en ambos lados de la cabeza; a veces predominan el dolor abdominal, las náuseas o la palidez. Si tu hijo tiene dolores de cabeza frecuentes que le impiden jugar o ir a la escuela, consulta con su pediatra.

Migraña y salud mental

La migraña y la salud mental están estrechamente relacionadas. Las personas con migraña tienen más probabilidad de presentar ansiedad y depresión, y a su vez el estrés y la ansiedad pueden desencadenar o empeorar los ataques. Vivir con dolor frecuente también afecta el ánimo, el sueño y las relaciones. Atender ambos aspectos mejora los resultados. Te puede interesar leer sobre qué es la ansiedad, la depresión y cómo manejar el estrés.

Cuidado con el exceso de analgésicos

Usar analgésicos con demasiada frecuencia puede provocar la llamada cefalea por uso excesivo de medicamentos: un dolor de cabeza casi diario que obliga a tomar más medicamentos, en un círculo vicioso. Por eso es importante no automedicarse y seguir las indicaciones de un médico. Lee más sobre los riesgos de la automedicación.

Señales de alarma: acude a urgencias

Busca atención médica inmediata si presentas:

  • Un dolor de cabeza repentino y muy intenso, "el peor de tu vida".
  • Dolor de cabeza con fiebre, rigidez de cuello, confusión o convulsiones.
  • Visión doble, debilidad, adormecimiento o dificultad para hablar, sobre todo si es la primera vez.
  • Dolor de cabeza después de un golpe en la cabeza.
  • Un cambio importante en el patrón habitual de tus dolores de cabeza.

Estos síntomas pueden indicar problemas graves, como un evento vascular cerebral, y requieren valoración urgente.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Consulta si tienes dolores de cabeza frecuentes o intensos, si interfieren con tu vida diaria o si cambian de características. El neurólogo puede confirmar el diagnóstico y proponer un plan de tratamiento para los ataques y, si es necesario, preventivo. Si además notas ansiedad, tristeza o problemas de sueño, la atención psicológica o psiquiátrica puede ayudarte. En Clínica Relox contamos con especialistas en neurología, psiquiatría y psicología; conoce nuestros tratamientos o agenda una cita.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre migraña y dolor de cabeza común?

La migraña suele ser un dolor intenso, pulsátil y con frecuencia en un lado de la cabeza, que se acompaña de náuseas, vómito o sensibilidad a la luz y al ruido, y empeora con la actividad. El dolor de cabeza tensional suele ser opresivo y más leve.

¿Qué es el aura en la migraña?

Son síntomas neurológicos temporales que pueden aparecer antes o durante el dolor, como destellos de luz, líneas en zigzag, puntos ciegos u hormigueo. Si aparecen por primera vez o con debilidad, conviene una valoración urgente.

¿El estrés puede provocar migraña?

Sí, el estrés es uno de los desencadenantes más frecuentes. También el momento de relajación posterior a un periodo de estrés puede detonar un ataque. Aprender a manejarlo ayuda a reducir la frecuencia.

¿Qué especialista trata la migraña?

El neurólogo es el especialista indicado para diagnosticar y tratar la migraña. Cuando se acompaña de ansiedad, depresión o problemas de sueño, también puede ser útil la atención psicológica o psiquiátrica.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.