Una de las preguntas más frecuentes de las familias es por qué aparece este trastorno. La respuesta honesta es que las causas de la anorexia nerviosa no se reducen a un solo factor: surge de la combinación de aspectos biológicos, psicológicos y sociales que se van sumando hasta que la restricción de la comida se instala.
Entender estos factores no sirve para buscar culpables, sino para detectar a tiempo, prevenir y acompañar mejor. Nadie elige tener anorexia, y la familia no la provoca; de hecho, suele ser una pieza clave en la recuperación.
A continuación te explicamos los factores de riesgo más reconocidos y las situaciones que pueden actuar como detonantes.
¿Cuáles son las causas de la anorexia nerviosa?
Los especialistas hablan de un modelo “multifactorial”: algunas personas tienen cierta vulnerabilidad, y sobre ella actúan circunstancias del entorno y de la historia personal. Ningún factor por sí solo explica el trastorno, y muchas personas con factores de riesgo nunca lo desarrollan.
La anorexia suele comenzar en la adolescencia o al inicio de la edad adulta, una etapa de cambios corporales, emocionales y sociales intensos. Si quieres conocer el trastorno con más detalle, consulta qué es la anorexia nerviosa y cuáles son sus síntomas.
Factores biológicos y genéticos
- Antecedentes familiares: tener familiares con trastornos alimentarios, ansiedad o depresión aumenta el riesgo, lo que sugiere un componente genético.
- Funcionamiento cerebral: se han descrito diferencias en los sistemas que regulan el apetito, la recompensa y la ansiedad.
- Efectos de la desnutrición: la restricción misma altera el funcionamiento del cerebro y el estado de ánimo, lo que refuerza los pensamientos rígidos sobre la comida y hace más difícil salir del ciclo. Muchos de estos cambios mejoran al recuperar una nutrición adecuada.
- Cambios hormonales propios de la pubertad, que modifican el cuerpo justo en una etapa de mayor sensibilidad a la imagen.
Factores psicológicos
Ciertos rasgos y experiencias se repiten con frecuencia en las personas que desarrollan anorexia:
- Perfeccionismo y exigencia muy alta consigo mismo.
- Tendencia a seguir reglas de forma rígida y dificultad para tolerar la incertidumbre.
- Haber tenido ansiedad durante la infancia, o rasgos obsesivos.
- Baja autoestima o una imagen negativa de uno mismo.
- Dar mucha importancia al peso y a la figura como medida del propio valor.
- Dificultad para expresar emociones como el enojo o la tristeza.
Para algunas personas, controlar la comida se convierte en una manera de sentir control cuando otras áreas de la vida se viven como caóticas.
Factores sociales y culturales
- El ideal de delgadez que promueven los medios y las redes sociales, donde el cuerpo delgado se asocia con éxito y aceptación.
- Comentarios sobre el cuerpo, burlas o acoso relacionados con el peso, en casa, en la escuela o en el deporte.
- Actividades que enfatizan el peso o la figura, como el ballet, la gimnasia, el modelaje o algunos deportes de competencia.
- Un ambiente donde las dietas son constantes o se habla de la comida en términos de “buena” o “mala”.
Situaciones que pueden detonar el trastorno
En personas vulnerables, la anorexia suele empezar después de algún acontecimiento o cambio, por ejemplo:
- Iniciar una dieta para bajar de peso, que es uno de los detonantes más frecuentes. Lo explicamos en de las dietas a la anorexia y la bulimia.
- Los cambios de la pubertad. Te recomendamos leer sobre trastornos alimentarios en la pubertad.
- Pérdidas, separaciones, mudanzas o cambios de escuela.
- Experiencias de violencia, abuso o acoso.
- Periodos de mucho estrés académico o laboral.
¿Por qué la anorexia se mantiene en el tiempo?
Además de lo que la origina, hay factores que hacen que el trastorno se sostenga. La desnutrición intensifica la ansiedad y los pensamientos obsesivos sobre la comida; bajar de peso puede vivirse al principio como un logro que recibe elogios; y comer se vuelve cada vez más angustiante. Por eso la fuerza de voluntad no basta para salir: se necesita un tratamiento que rompa ese círculo con apoyo médico, nutricional y psicológico.
¿Se puede prevenir la anorexia?
No siempre, pero sí es posible reducir el riesgo y detectarla a tiempo. Algunas medidas útiles son evitar comentarios sobre el peso y el cuerpo (propios y ajenos), no promover dietas en niños y adolescentes, hablar de la comida sin etiquetas de culpa, fomentar la autoestima basada en cualidades y no en la apariencia, y mantener una comunicación abierta en casa.
Para una visión más amplia de los factores que intervienen en los distintos trastornos, consulta causas de los trastornos alimentarios.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si notas que tú o un ser querido restringe cada vez más la comida, habla con frecuencia de “estar gordo” a pesar de haber bajado de peso, hace ejercicio en exceso o se aísla a la hora de comer, es momento de buscar una valoración. No hace falta esperar a tener todas las respuestas sobre las causas: lo importante es empezar el tratamiento de la anorexia nerviosa cuanto antes.
En Clínica Relox contamos con psiquiatras, psicólogos y nutriólogos que trabajan en equipo con adolescentes, adultos y sus familias. Puedes agendar una cita presencial o en línea.
Si tú o alguien cercano está en riesgo inmediato, llama al 911. También puedes llamar a la Línea de la Vida (800 911 2000), gratuita y disponible las 24 horas.
Preguntas frecuentes
¿La anorexia es hereditaria?
No se hereda de forma directa, pero tener familiares con trastornos alimentarios, ansiedad o depresión aumenta el riesgo. La genética crea cierta vulnerabilidad que interactúa con factores psicológicos y del entorno.
¿La familia tiene la culpa de la anorexia?
No. Los especialistas coinciden en que la familia no causa la anorexia nerviosa. El entorno puede influir, pero la participación de la familia es, de hecho, una de las herramientas más útiles en el tratamiento, sobre todo en adolescentes.
¿Las redes sociales causan anorexia?
Por sí solas no la causan, pero la exposición constante a ideales de delgadez y contenidos sobre dietas puede aumentar la insatisfacción corporal y el riesgo en personas vulnerables. Conviene hablar de ello y cuidar el tipo de contenido que se consume.
¿Una dieta puede provocar anorexia?
En personas con vulnerabilidad, iniciar una dieta restrictiva es uno de los detonantes más frecuentes. No toda dieta lleva a un trastorno, pero las dietas estrictas en adolescentes son un factor de riesgo reconocido.
Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.


