Cuando un papá, una mamá o un abuelo empieza a olvidar cosas importantes, a perderse en lugares conocidos o a cambiar su forma de ser, una palabra suele aparecer en la mente de la familia: demencia. Entender qué es la demencia, cómo se manifiesta y quién puede atenderla ayuda a actuar a tiempo y a acompañar mejor.

La demencia no es una parte normal del envejecimiento. Es un síndrome que puede tener distintas causas, y aunque la mayoría de los tipos no tienen cura, un diagnóstico oportuno y un tratamiento integral pueden mejorar mucho la calidad de vida de la persona y de su familia.

¿Qué es la demencia?

La demencia es un síndrome, generalmente crónico y progresivo, que afecta varias funciones cognitivas —memoria, pensamiento, lenguaje, orientación, juicio, atención— al punto de interferir con la capacidad de la persona para realizar sus actividades cotidianas de manera independiente. Con frecuencia se acompaña de cambios en el estado de ánimo, la conducta y la personalidad.

Es importante distinguirla del deterioro cognitivo leve, en el que hay fallas mayores a las esperadas para la edad pero la persona conserva su autonomía. Te lo explicamos en deterioro cognitivo en adultos mayores.

Síntomas de la demencia

  • Pérdida de memoria, sobre todo de hechos recientes.
  • Desorientación en el tiempo y en lugares conocidos.
  • Dificultad para encontrar palabras o seguir una conversación.
  • Problemas para planear, organizarse o resolver problemas.
  • Dificultad para realizar tareas habituales, como cocinar o manejar dinero.
  • Cambios de humor, apatía, irritabilidad o desconfianza.
  • Conductas inapropiadas o desinhibidas.
  • En etapas avanzadas, dificultad para caminar, comer o reconocer a sus seres queridos.

Principales tipos de demencia

  • Enfermedad de Alzheimer: es la causa más común. Suele empezar con fallas de memoria reciente y avanzar de forma gradual.
  • Demencia vascular: se relaciona con problemas en la circulación cerebral, como infartos cerebrales. La hipertensión y la diabetes son factores de riesgo importantes.
  • Demencia por cuerpos de Lewy: puede incluir fluctuaciones en la atención, alucinaciones visuales y síntomas parecidos al Parkinson.
  • Demencia frontotemporal: afecta sobre todo la conducta, la personalidad o el lenguaje, y puede aparecer a edades más tempranas.
  • Demencia asociada a la enfermedad de Parkinson.
  • Demencia mixta: combinación de varios tipos, sobre todo Alzheimer y vascular.
  • Demencias relacionadas con el consumo de alcohol y otras sustancias.
  • Otras causas menos frecuentes: enfermedades neurodegenerativas raras, infecciones o traumatismos craneales graves.

Las personas con síndrome de Down tienen un riesgo mayor de desarrollar enfermedad de Alzheimer a edades más tempranas, por lo que requieren seguimiento especial.

¿Qué especialista debe tratar la demencia?

Lo ideal es un abordaje multidisciplinario. Según el caso, pueden participar:

  • Geriatra: atiende la salud integral de la persona mayor.
  • Neurólogo: evalúa el funcionamiento del sistema nervioso y el tipo de demencia.
  • Psiquiatra o gerontopsiquiatra: diagnostica y trata los síntomas emocionales y conductuales, como depresión, ansiedad, agitación o alucinaciones.
  • Neuropsicólogo: aplica pruebas para medir las funciones cognitivas y diseña programas de estimulación.
  • Enfermería geriátrica, terapia ocupacional y de lenguaje: apoyan la autonomía y la comunicación.
  • Nutriólogo y trabajo social, cuando se requiere.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico incluye una entrevista clínica con la persona y su familia, una exploración física y neurológica, pruebas neuropsicológicas y, con frecuencia, estudios de laboratorio e imagen cerebral. Es fundamental descartar causas tratables de problemas de memoria, como alteraciones de la tiroides, deficiencias vitamínicas, efectos de medicamentos o depresión.

Tratamiento de la demencia

El tratamiento depende del tipo, la causa y la etapa. Su objetivo es mejorar los síntomas, conservar la autonomía el mayor tiempo posible y ofrecer la mejor calidad de vida:

  1. Tratamiento farmacológico indicado por el especialista, que en algunos tipos puede ayudar con los síntomas cognitivos o conductuales.
  2. Estimulación y entrenamiento cognitivo, reorientación y práctica de habilidades de la vida diaria.
  3. Actividad física adaptada.
  4. Terapia ocupacional y de lenguaje para mantener la comunicación y las tareas cotidianas.
  5. Manejo de síntomas conductuales, como la irritabilidad o la agitación, empezando por medidas no farmacológicas.
  6. Educación y apoyo a la familia, para que los cuidadores sepan cómo comunicarse, orientar y acompañar.

Si tu familia ya enfrenta esta situación, te recomendamos qué hacer como familia frente al deterioro de un adulto mayor. Y recuerda que quien cuida también necesita cuidado.

¿Se puede prevenir la demencia?

No todos los casos se pueden evitar, pero sí es posible reducir el riesgo cuidando ciertos factores a lo largo de la vida:

  • Estilo de vida saludable: alimentación rica en frutas, verduras y grasas saludables; ejercicio regular.
  • Controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa.
  • Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
  • Mantener la mente activa: aprender cosas nuevas, leer, hacer juegos de ingenio.
  • Cuidar la vida social y evitar el aislamiento.
  • Atender la depresión, la pérdida de audición y los problemas de sueño. Lee todo lo que debes saber sobre la depresión.
  • Dormir lo suficiente y con horarios regulares.
  • Tener un propósito: actividades significativas, voluntariado, arte o convivencia en grupo.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Consulta si notas olvidos que afectan la vida diaria, desorientación, cambios de conducta o dificultad para realizar tareas habituales. Un diagnóstico temprano permite descartar causas tratables y planear el cuidado. En Clínica Relox contamos con pruebas neuropsicológicas y especialistas en psiquiatría, neuropsicología, neurología y gerontología. Agenda una valoración.

Preguntas frecuentes

¿La demencia es normal en la vejez?

No. Aunque el riesgo aumenta con la edad, la demencia no es una parte normal del envejecimiento. Los olvidos que afectan la vida diaria deben ser evaluados por un especialista.

¿Cuál es la diferencia entre Alzheimer y demencia?

La demencia es un síndrome que puede tener varias causas. La enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente de demencia, pero existen otras, como la demencia vascular o la demencia por cuerpos de Lewy.

¿Qué médico trata la demencia?

Lo ideal es un equipo: geriatra, neurólogo, psiquiatra o gerontopsiquiatra y neuropsicólogo, con apoyo de terapia ocupacional, de lenguaje y enfermería. Cada uno atiende distintos aspectos de la enfermedad.

¿La demencia tiene cura?

La mayoría de las demencias no tienen cura, pero el tratamiento puede mejorar los síntomas y la calidad de vida. Además, algunas causas de problemas de memoria son tratables, por eso es tan importante el diagnóstico.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un especialista.